MOLINOS
Este pueblito de trazado irregular, con casas de adobe y tejados de tierra,
con galerías y pórticos ofrece distintos puntos que merecen
ser visitados: la iglesia, monumento histórico, construida en 1639,
donde reposan los restos momificados del último gobernador realista
Don Nicolás Severo de Isasmendi. Frente a la iglesia se halla la
casa hacienda (hoy Hostal de Molinos). A 8 km, se encuentran las ruinas
indígenas de la tribu de los Chicoanas de la época prehispánica.
Gran criadero de vicuñas.
Molinos está ubicado en la provincia de Salta. Instalado en las sierras de los Valles Calchaquíes , en la confluencia de los ríos Humanao y Luracatao, es un pequeño pueblo cuyas reminiscencias coloniales aún están muy presentes.
Fundado a mediados del siglo XVII , Molinos tiene una iglesia que fue declarada Monumento Histórico Nacional. Hoy en día se encuentra totalmente restaurada, aunque corre peligro de derrumbe por la cercanía al río y por la cantidad de salitre que acumula en sus paredes. En ella yacen los restos momificados de Don Nicolás Severo de Isasmendi, último gobernador realista de Salta. En frente de la iglesia esta la Casa Hacienda que hoy funciona como Hostal de Molinos.
Viajar a Molinos y recorrerla significa que uno va aprendiendo sobre ese eclecticismo que provoca la fusión entre las características coloniales y las del Norte argentino. Casas de adobe con tejado hecho a molde de muslo, rejas labradas, pórticos y galerías son característicos de este poblado a 120 km de Salta capital.
Sus habitantes se especializan en la producción de lana de vicuña de la mejor calidad. Usando técnicas ancestrales, que permiten esquilar a los animales sin matarlos, obtienen una fibra de altísimo nivel y a la vez conservan la especie que se encuentra en peligro de extinción. Existen numerosos criaderos, de los cuales vale la pena visitar la Reserva de vicuñas y la Asociación de artesanos San Pedro de Nolasco de los Molinos.
Desde Molinos uno puede visitar la Estancia Bodegas Colomé, y disfrutar de los riquísimos vinos tintos que allí se producen. También se pueden alquilar caballos o hacer caminatas para poder apreciar aún más del hermoso paisaje que nos ofrecen los Valles Calchaquíes.
A 116 kilómetros de Cafayate te encuentra el pueblo de Molinos. Fundado a mediados del siglo XVII, Molinos posee un trazado irregular. Con casitas de adobe y tejados de tierra, sus casas poseen galerías y pórticos bellísimos.
La tradición de los pobladores de Molinos son los telares. Entre juegos de colores y formas en las piezas que fabrican, las técnicas y el encanto de los diseños sigue vigente entre los artesanos de Molinos